Si no es ahora ¿cuándo? Feliz 2018

Comieza un nuevo año y con éste comienza todo mundo a hablar de los propósitos de año nuevo, propósitos que muchas veces o la mayoría de las veces expiran en  la segunda o tercera semana de enero. Y es que aveces nos ponemos unos propósitos bastante irreales, que nisiquiera concuerdan con nuestra realidad y los lanzamos así al aire esperando que el universo y su “buena voluntad” nos de lo necesario para hacerlos realidad.

Y si, obvio que decretar lo que queremos hacer al universo es esencial, pero necesitas ser realista. Es un poco descabellado ponerte de propósito hacer un triatlón cuando no has nadado desde hace 15 años, si, a largo plazo esa sería la meta, pero el propósito realista y más concreto sería comenzar a entrenar en nado, ciclismo y correr. Necesitas poner metas medibles, reales, y tal vez platicar con alguién en quien confies, sepa tus metas y te ayude a tener motivación cuando quieras tirar la toalla.

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Este solo fué un ejemplo de un propósito, sabemos que no todos queremos hacer un Ironman o un Triatlón verdad…algunos deseamos comer mejor, comenzar a hacer ejercicio, abrir un negocio, regresar a la escuela, etc.

Así que aquí te dejo mis 7 recomendaciónes para crear propósitos y sea más factible que los cumplas:
1. Se realista, tu te conoces mejor que nadie.
2. Escribe tus propósitos. Tienes el 60% de probabilidad de cumplirlos cuando pones tus propósitos con tu puño y letra.
3. Ponte metas concretas, que sean medibles.
4. Pon metas intermedias.
5. Busca un amigo o amiga que se comprometa contigo, chequen sus avances y se motiven.
5. Comparte tus logros con aquellos que te impulsan y apoyan.
6. Hazlo por diversión, no por obligación.
7. ¡No te rindas!
¡Enfocados y con todo! Por que si no es ahora, ¿cuándo? #año2018
#tupuedes #házlohoy #házloporti

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Antes de decir “te quiero” digo “me quiero”.

happybirthDayUna de las cosas mas maravillosas de la vida es amar, dar, compartir, ayudar e impulsar a los demás. La sociedad, nuestros padres, familia o las instituciones muchas veces nos enseñan a que lo MAS IMPORTANTE es darnos a los demás, servir a otros, a que la voz de otros sean más importantes que nuestra propia voz, hasta llegar al punto de dejar de escuchar nuestra voz como si esta no existiera, a ser complaciente para mantener la armonía, a evitar las confrontaciones por que eso no es muy “nice” y NADIE quiere a las personas que son muy directas o que dicen lo que quieren, por que van a parecer EXIGENTES, QUEJUMBROSAS y que NADA LES PARECE, a querer y aceptar a todo mundo, y pocas veces nos enseñan que la persona más importante es uno mismo, que es más importante el DARME lo que necesito, que mi voz es la más importante y la que necesito escuchar todo el tiempo, que no necesito complacer a nadie para mantener la armonía, por que la armonía de una relación, casa, trabajo, amistades es responsabilidad de TODOS lo que están en ella, que puedo y necesito decir las cosa claras y como son sin miedo a las represalias, la crítica o la burla,  por que mi opinión y lo que siento también es valiosa y cuenta…sobre todo no nos enseñan lo más importante el AMARTE a ti antes que todo y que todos.
Muchas veces tratamos de llenar las necesidades o exigencias de otros aún a costa de tus valores, tus sentimientos o tus principios. Ponemos desde muy temprana edad a otros en primera persona, cuando la primera persona necesitas ser tú. Creemos la idea de que en las relaciones el amor todo lo puede y todo lo soporta, poniendo en riesgo muchas veces nuestra salud emocional, mental y hasta física. Cuándo en realidad la relación más importante es contigo mismo, cuando la idea de que el amor todo lo puede y todo lo soporta también aplica al la relación más importante, contigo misma, y al amor más grande y verdadero, el AMOR POR TI. Se que esto tal vez vaya hasta en contra de tus creencias, pero necesitamos ser un poco “EGOISTAS”, y es un egoismo que no es malo, por el contrario es un egoismo bueno, necesitamos ver ¿qué es lo que nos hace feliz? ¿cuáles son nuestras necesidades? y si estan siendo cubiertas. ¿Te sientes valorada/o?. Nadie tiene el derecho de tomar el timón de tu barco, ese te pertenece a ti. Tu puedes tomar control de tu vida, cuidarte, el auto cuidado es de vital importancia, por que antes que ver por nadie, ves por ti. Antes de cubrir las necesidades de otros, cubres las tuyas, antes de buscar el crecimiento y desarrollo de otros, buscas y te esfuerzas por alcanzar el tuyo. Nos han educado a vivir  con un “al último yo”. Si eres mamá te identificarás con esto, nuestras comidas casi siempre estan frías, las abuelas casi nunca comian con la familia, comían hasta el último o aveces ni comían, todo por servir a todos primero y que todos estuvieran bien, nos educaron y pusieron el chip de que el sacrificio por el otro nos hace BUENOS o MEJORES, y esto no es así. Y claro que amar a otros es bueno, por supuesto que si,  es hermoso y también nos llena. La empatía, el apoyo, la compasión, el compañerismo, son de las mejores virtudes que se pueden tener. Pero ojo, no puedes dar agua a los demás de un vaso vacío, primero debes llenaro, debes llenar tú vaso, llenarlo de tí, de lo bueno, lo que te hace feliz, lo que te ayuda a crecer, a valorarte, llenarlo de amor, para después una vez estando completamente lleno, poder compartir.

Siempre andamos con la idea de buscar el amor de nuestra vida, el amor incondicional, ese de película, el que daría la vida por nosotros y pocas veces nos ponemos a pensar que no podemos buscar amor y encontrarlo cuando no sabemos nisiquiera lo que significa ser amados y lo que buscamos, cuando buscamos el amor por fuera en vez de buscarlo dentro, por que cuando nos amamos de verdad y plenamente buscamos quien complemente este amor. No podemos encontrar el amor en otros cuando no lo hemos encontrado en nosotros mismos.

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El amor de tu vida, incondicional y verdadero necesita ser a TU persona, desde dentro de ti hacia afuera, donde tus necesidades estan cubiertas, donde le dan valor a tu presencia y ese valor solo lo puedes dar TU. 

Hoy te invito a que antes de decir “te quiero”, grites a los 4 vientos “ME QUIERO” “ME HONRO” y “ME RESPETO”.
Viniste a triunfar y a ser feliz. ¡No te distraigas!

#lilianabeverido #yoprimero #amorpropio#yomehonro #meamo #merespeto

“Los sueños no tienen límites, ni TÚ tampoco”

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Todos desde muy pequeños tenemos la capacidad de soñar, es más se dice que soñamos desde que estamos en el vientre de nuestra madre. En nuestra niñez soñamos con ser super héroes o heroínas, con ser presidentes o cosas muy grandes. A medida que crecemos, nos van diciendo que nuestros sueños tal vez son muy grandes o no reales. Cuando los sueños son del mundo de la fantasía, es comprensible, aún no hemos visto a nadie volar como Super Man. Pero que pasa con esos sueños que tenemos de alcanzar aquello que más anhelamos en nuestra vida, aquello que hace a nuestro corazón latir mas rápido o nos apasiona. A medida que crecemos nos van condicionando a que se puede y que no, que es lo que TÚ puedes y que es lo que no, cuando en realidad la única persona que sabe si puedes, si eres capaz o no, eres TÚ.
Hoy te pido por favor que  NO te creas esa falacia que te han hecho creer cuando te dicen que tu sueños son muy GRANDES. Cuando escuchas cosas como…WOW, ¿Y de verdad quieres hacer eso? ¡buena suerte! o ¡tu sí que sueñas grande eh! o el típico, pues vamos a ver como le vas a hacer por que NADIE nunca ha hecho eso. Y como NADIE lo ha hecho, tal vez en la vida de esas personas nos quieren hacer creer que es IMPOSIBLE. 
Estos son comentarios que muchas veces truncan nuestros sueños y aspiraciones, nos hacen sentir que es IMPOSIBLE alcanzar aquello que deseamos, un nuevo trabajo, un nuevo negocio, hasta una nueva relación, es como si sugirieran que bajaras tus estándares por que eso que sueñas es imposible y claro, TODO tiene sus límites. Tienen la tarea de cortar tus alas.
Necesitas comprender que esto viene de la mentalidad del que hace el comentario, que no es ley de vida, mi abuelo decía que cada quien habla de como le va en la feria, y así es, cuando esas personas no han podido alzanzar sus sueños, cuando han vivido conformes con todo lo que son o pasa en su vida, cuando no han tenido la valentía de luchar por lo que quieren o por que a ellos también hubo otros que los convencieron de bajar sus estándares de vida, sus aspiraciones, cortaron sus alas y lo peor, se lo creyeron. Es SU versión del mundo, no una realidad.
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Haz oidos sordos a esto, sigue creyendo en que puedes lograr aquello que tanto anhelas, no te quedes de brazos cruzados, o lamentándote, deja de pensar y darle tantas vueltas, prepárate, investiga, ¡ACTÚA! Si es bien cierto que los sueños no pasan así por que sí, también es cierto que el sueño se realiza cuando te esfuerzas y te das cuenta que no hay sueños grandes, que los sueños no tienen límites y sabes que…¡TÚ TAMPOCO!
 
Viniste a triunfar, alcanzar tus sueños y ser feliz…¡No te distraigas.
#lunesdemotivación #lilianabeverido #yopuedo #yoquiero #yosoycapaz #sinlímites #cambiatumentecambiatuvida

 

“Ni muy tarde, ni muy pronto. Estás en el tiempo perfecto”.

tiempo perdecto¿Alguna vez te ha pasado que sientes que ya es muy tarde para comenzar algo nuevo, para iniciar un proyecto, algo que siempre te ha apasionado, algún cambio o que tal vez no tienes lo que necesitas para comenzarlo y es muy pronto?
Creo que esto nos pasa de alguna manera a todos, yo siempre sentía que estaba tarde en la vida, tarde para encontrar al amor de mi vida, tarde para hacer aquello que más me gustaba, etc. Cuando estaba en medio de un episodio de depresión en mi vida, comencé a buscar algo que siempre me había apasionado, querer entrenar y bailar Salsa, me decían que la mayoría comenzaban a muy temprana edad, a los 18 años y hasta más chicos y a los 30 años ya estabas como muy tarde, yo ya estaba en esa categoria del “muy tarde”,  tengo que confesar que lo pensé mucho, sentía que ya se me había “pasado el tren” y que solo iba a hacer el ridículo, ya saben puros pensamientos negativos para confirmarme que no estaba tomando una buena decisión, y todo basado en lo que siempre nos detiene y nos mantiene alejados o alejadas de nuestros sueños, los miedos.

Hoy agradezco que no escuché esa voz y me lanzé al mundo del baile con ojos cerrados y llena de ganas. Fué de las mejores decisiones que he tomado en mi vida, el baile me ayudó a conquistar retos, me sirvió de distracción mental. a saber mi potencial, a tener confianza en mi misma, a caer dos, tres, cinco veces y volverme a levantar para intentarlo, a que todo lo puedo si lo intento. A no perder la fé, y esto lo apliqué a todo lo demás en mi vida. Aprendí a ser un poco mas resiliente. Mi hijo que entonces tenía 6 años vió todo esto y sin quererlo aprendió conmigo. Después pensaba que ya estaba tarde para comenzar una familia o encontrar al amor de mi vida, divorciada, mamá soltera y con muchos retos comencé a trabajar en mi, a crecer, a desarrollarme y la vida me demostró como no estaba tarde, estaba en el momento perfecto para poder sentirme completa y buscar un complemento, no quién me resolviera la existencia. Y así un día llegó a mi vida, cuando yo estaba lista. De igual manera veía a tantas de mis amigas, personas que admiraba o conocidas desarrollándose en lo que les apasionaba, exitosas, en la cúspide de sus carreras y yo me sentía una vez más TARDE, como que ya se me había pasado esta oportunidad y había hecho tanto en la vida que no sabía que era lo que más me apasionaba, me sentía sin sentido, sentí que había desperdiciado mi vida, sin entender que todo lo vivido hasta este momento me estaba preparando para lo que hago hoy…Cuando comencé a dirigir la organización sin fines de lucro que empodera a la mujer , de la cual soy co-fundadora, dudé mucho, me daba miedo equivocarme, pensaba, como YO voy a guiar a mas de 750 mujeres, yo tan imperfecta, con una vida tan imperfecta, con tantos retos… Un día escuché a alguien hablar de un pasaje de la biblia, cuando Dios le habla a Moisés para informarle que él será quien sacará a Israel de Egipto, Moisés no dijo: “gracias.. yo lo había estado esperando..” El buscó escusas y le dijo, pero “Señor yo no puedo…soy lento para hablar o tartamudo”. Así me sentía yo, como Moisés, tartamuda,  imperfecta, fue entonces que me dí cuenta que mis errores, adversidades, obstáculos en la vida y retos me estaban preparando para poder conectar con otras mujeres, para usar esto como combustible y ayudarlas a volar, a conectar con otras personas y me di cuenta que estaba en MI TIEMPO PERFECTO.

Sabes, dicen que la lección llega cuando el estudiante esta listo, y yo sé que es así, hoy no cuestiono si ya es muy tarde o muy pronto, hoy sé que todo llega a nuestra vida en el momento perfecto. Llega cuando estamos listos.Así que no desesperes, no es muy tarde, no es muy pronto, prepárate, actúa, hoy puede ser el momento perfecto para ti.

Viniste a triunfar y a ser feliz. ¡No te distraigas!
#lunesdemotivación #mujerexitosa #lilianabeverido #vidadéxito #exitoso#yopuedo #yoquiero #yosoycapaz #mimomentoeshoy

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Eres una guerrera…eres mujer. You are a warrior…You are a woman

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Never doubt that you are worth it! You are strong! You are valuable! Only you have the power and control of your destiny. Don’t let fear and disappointment control your mind and poison your heart. You can achieve and reach your goals and dreams. You are powerful! You are a warrior…you are a woman

¡Nunca dudes lo mucho que vales! ¡ Eres fuerte! ¡Eres valiosa! Solo tú tienes el poder y el control de tú destino. No permitas que el miedo y la decepción controlen tu mente y envenenen tu corazón. Tu puedes alcanzar y lograr tus metas, tus sueños. ¡Tu eres poderosa! Eres una guerrera…eres mujer

Gracias, hoy sé que no eres lo que yo merezco.

Exponer mi sentir en esta ocasión, no me resulta nada fácil y sencillo como en otras ocasiones. Llegar hasta el punto de decir ¡ya no más! Y darme cuenta de la realidad, de que el amor por más que se quiere no siempre es suficiente. Tal vez, porque crecí con  la idea de que como dice aquella frase ¨el amor todo lo puede, todo lo espera y todo lo soporta¨, pero en nuestro caso hubo tantos fallos que el amor se fue debilitando y sin darnos cuenta, un día se nos escapó de las manos.

Nuestro amor ya no soportó, aun cuando tenía en mente aquella creencia de que el amor es más fuerte que cualquier circunstancia, al menos para nosotros no fue suficiente. No fue suficiente todo lo que te entregué. Ni siquiera los latidos de mi corazón a mil por hora si tú estabas cerca de mí, aquellos suspiros tan pronunciados cuando tus brazos me rodeaban, o aquellos nervios de gracia si tus manos me tocaban. Mucho menos lo fue incluirte en mis planes y mis proyectos, el que estuvieses a diario en mis sueños, ni idealizar una vida a tu lado, no lo fue.

Y aún consciente de que poco a poco y día a día nos íbamos desgastando, continué anhelandote a mi lado. Seguí con todas aquellas actividades que realizamos juntos, que en mi mente nos hacian uno. Despertar y que fueras lo primero que yo viera. Salir de paseo tomada de tu mano. Enviarte o darte un beso antes de apagar la luz y recordarte a cada instante lo mucho que te amo. Sabía que echaría de menos incluso las peleas (aunque suene un poco tonto), porque contigo lo mejor de pelear eran aquellas reconciliaciones tan intensas. Ahora comprendo que eso no era precisamente amor, ni saludable. Pero luego en aquella perseverancia mía por continuar a tu lado, venía el recuerdo de los días malos. De aquellos besos fríos que últimamente nos dábamos. Del vacío de tu mirada, de las conversaciones vacías, de un hola como estás cuando realmente no nos interesaba saber como estaba el uno o el otro, de tu mano que ya no me tomaba o de tu desinterés, que era más notorio al pasar cada mes. De las peleas y humillaciones, de las borracheras, de la infidelidad, del chantaje con el dinero, con la estabilidad, del miedo y al final de los golpes.

Comenzaron a inquietarme aquellas preguntas de las cuales yo sabía perfectamente la respuesta, pero sabía que salidas de tu boca dolerían aún más. Sin embargo, no dejaban de torturarme. Y es que ya no podía entender o tal vez aceptar hacia dónde nos dirigíamos. Si aún continuabas visualizando un futuro conmigo, y si lo que sentías por mí, continuaba siendo¨verdadero amor¨. Pero la cobardía me invadía, porque sabía perfectamente que al saber las respuestas no me quedaría más opción, debía alejarme de tu lado, sin importar más lo que sintiera o no mi corazón.

Sé que no hay relación que no tenga sus momentos buenos y malos, pero en la nuestra abundaban los segundos. Un día por fin después de tanta reflexión, llegué a la conclusión que definitivamente lo que tuvimos no pudo ser del todo amor. Y es que el amor real es recíproco, no abusa, no lastima, no denigra, nunca es egoísta, no quita, al contrario, construye, apoya, esta dispuesto a trabajar juntos, siempre da y no pide nada a cambio. Simplemente se entrega, incluso consciente de que pueden causarle daño.

Pasó un largo tiempo, el cual lo dediqué a mi. Tiempo que compartí con mi soledad a pesar de estar acompañada, el cuál me ayudó a crecer y a madurar. Tiempo en el que pude conocerme más y me sirvió para valorarme, para saber lo que soy capaz de dar y como tal, lo que merezco. Sobre todo cuando pensé que ya no era solo yo, que había una personita que dependía de mí, de mis acciones, de mis decisiones. Este proceso me ayudó bastante para lograrlo. Para sanar mis heridas y reconstruirme del pasado.

¡No fue fácil, pero lo logré! No fue fácil y confieso que toqué fondo. Llegué a sentirme perdida, desesperada, aterrada por el futuro, aún te anhelaba e inconscientemente esperaba que me buscaras, que cambiaras, aun a pesar de ser yo quien tomó aquella decisión. Aquella decisión de poner fin al infierno que nos habíamos creado para los dos. Pero sentía miedo, terror de no volverte a ver, de que comenzar sola, de mi futuro y el de mi hijo, esto no estaba en mis planes de vida, yo se supone debía tener una familia feliz.

Fue una lucha entre mi razón y el corazón, pero afortunadamente, en esta situación salió victoriosa la razón. El proceso fue muy duro y largo. Me tomó mucho tiempo ponerme de pie y sentir que estaba bien. Pero aquella fuerza de voluntad desgastada recobró vida y entonces decidí pensar en mí y en mi bienestar, en nadie más. Me juzgaron, me llamaste¨egoísta¨ por pensar en mí, y la verdad es que ya había pensado lo suficiente en ti y¿para qué?  Si solo terminaste rompiéndome una y otra vez. Me llamaste infiel, por que no pudiste ver las razones y aceptar tus errores, tus abusos. Me llamaste “mala madre” por querer apartar a nuestro hijo de ti, sin aceptar que padre eres desde el dia que ellos nacen y era tu responsabilidad el tener una relación con el, pero sabes ya era tiempo de hacerlo. El amor propio tenía que ganar esta vez, y así fue. Me puse una vez más de pie y continué.

Hoy puedo darme cuenta que el egoísta siempre fuiste tú y no yo. Yo pensaba en ambos, inclusive llegué a entregarte a ti lo que no entregaba ni a mí misma. Por eso es que pienso que en realidad esto no fue amor de verdad y es que ¿cómo puedo suponer que te amé si no me amaba ni a mí misma? No lo hacía porque entonces no hubiese permitido que me hirieras tanto, no me hubiese aferrado a continuar a tu lado, no a pesar de todo el daño.

Y después de creerlo imposible lo hice posible y me puse de pie. Llegué a ser lo suficientemente fuerte, me armé de valor, de coraje y decidí renunciar a ti y a mis sueños contigo. ¡Decidí luchar por mi! Ya no me importó estar en soledad, confieso incluso que se volvió la mejor consejera y compañera. Llegué a disfrutarla como nunca imaginé. Me liberé finalmente de tus cadenas, o tal vez las cadenas que yo insistía en cargar y me sentí libre como hace mucho no me sentía ni lo era. Y sabes, por más absurdo que parezca tengo tanto que agradecerte, si, ¡te agradezco lo vivido, lo compartido! Y ¿sabes por qué? Porque eso me enseñó a amarme y a descubrirme. Que soy mucho más de lo que me repetían constantemente que yo era. Descubrí que era yo bonita, fuerte, capaz y por primera vez me sentía asi. Sé que siempre debí saber mi valor, pero te agradezco, porque tú me impulsaste a ser mucho mejor.

Espero que la vida te haya tratado bien, seas feliz y hayas encontrado el amor que tanto anhelabas, tal vez me leas, tal vez no. Te quise y sinceramente no me arrepiento, no a pesar de las heridas que quererte me causó, porque con ello descubrí la mujer que llevo dentro, la mujer que se entrega de lleno y que no escatima nada de sí, la mujer que como el ave fénix es capaz de resurgir de las cenizas. La mujer que pudo ser madre y padre a la vez de un maravilloso joven que tiene una vida exitosa,feliz y completa. Gracias por ser mi maestro, por ser el canal para que yo resurgiera, gracias por que el día que abrí los ojos y el corazón hacia mi, me di cuenta que merecía algo mejor. Y cuando dejé de amarte comencé a amarme, por fin acepté y con toda conciencia pude decir, gracias ¡no eres lo que yo merezco!

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8 errores más comunes que cometemos los padres cuando criamos niños bilingües

Como padres nuestra vida es un aprendizaje continuo, siempre vamos a cometer errores, y aun que esto a veces no nos guste, es completamente normal. Lo  más importante es que aprendamos de estos errores, y muchas veces de los errores de los demás. A veces el introducir uno o más idiomas a nuestros hijos, y ser constante en la enseñanza puede ser un poco frustrante y desalentador. De todas las conversaciones que he tenido con padres que están criando niños bilingües o multilingües he hecho una compilación de los errores más comunes:

1.- Pensar que nuestros hijos serán bilingües “automáticamente”.

Uno de los errores  más comunes que los padres cometemos es pensar que los hijos serán bilingües sólo porque nosotros  hablamos el idioma y automáticamente, como por arte de magia, se lo “pasaremos” a nuestros hijos. Desgraciadamente esta no es la realidad. Criar hijos bilingües requiere esfuerzo y mucha paciencia y si solo se da por hecho que aprenderán la lengua porque nosotros la hablamos podemos terminar criando hijos “bilingües pasivos”, lo que significa que entienden lo que se les está diciendo pero no pueden contestarte, mucho menos tener una conversación.

Para que esto no suceda vas a necesitar pasar tiempo con tus hijos hablándoles constantemente, leyéndoles,  haciendo diferentes actividades, el juego es un excelente recurso para que aprendan, cualquier cosa que los aliente a hablar el idioma.

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2.- Asumir que la televisión le enseñara el idioma a tus hijos.

Los niños necesitan interacción personal para poder aprender un idioma. Simplemente el ponerlos frente al televisor no les enseñara nada. Si tu hijo tiene ya un conocimiento básico del idioma, entonces sí, la televisión puede ayudarlo a mejorar, pero nada sustituye al habla, el conversar y leer son tus mejores armas.

3.- Comprarles juguetes y materiales costosos.

No necesitas llenar a tus hijos de juguetes, materiales y tecnología costosa para aprender un lenguaje. Algunas cosas simples para apoyarte en el desarrollo del aprendizaje del idioma es más que suficiente. Lo principal es que utilices estas cosas como herramientas para fomentar su curiosidad y así motivarlos a entablar una conversación. Los libros son una magnífica herramienta, leerle a tu hijos es una de las mejores maneras de incrementar su vocabulario y desarrollar su comprensión.

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4.- Corregir a tus hijos constantemente.

Al corregir a tus hijos constantemente cuando cometen un error al hablar,  estas interrumpiendo e  interfiriendo en el desarrollo de su fluidez al intentar hablar la nueva lengua. Claro que es importante que aprendan a hablar el idioma de manera correcta, pero cuando has logrado ya que dejen el miedo atrás y se atrevan a hablar deja algunas cosas pasar, ya podrás sentarte con ellos, repetir de manera correcta lo que quisieron decir, o explicarles cómo decir lo que intentaban correctamente. La clave aquí está en alentarlos más que corregirlos.

5.- No ser constantes

Uno de los errores más comunes es el no ser constantes. Si ya tienes un plan, asegúrate de cumplirlo. Sea cual sea el método que decidiste utilizar se constante.  Si decidiste leer, lee antes de ir a la dormir, cuando llegan de la escuela, apaga la tele y lee. 10 minutos de lectura hacen maravillas en el lenguaje de nuestros hijos, además de crear lazos de cercanía con ellos. Como todo en esta vida “la práctica hace al maestro”

6.- Pensar que ya es muy tarde

Nunca,  ¡nunca pienses que es muy tarde! Hay muchas cosas que puedes hacer para introducir un nuevo lenguaje y exponerlos a diferentes cosas que les enseñen y los alienten a convertirse en bilingües. Claro que entre mas pequeños son, más fácil es, pero cualquier niño tiene la edad perfecta para aprender un nuevo lenguaje, y esto va también para los adultos.  El aprender una nueva lengua es un regalo invaluable, sobre todo para tus hijos.

7.- Escuchar comentarios o consejos negativos

Siempre te vas a encontrar con personas que crean que no vas a poder, que tu hijo/a no va a poder aprender o que simplemente es inútil que quieras que tus hijos sepan otro idioma. Que te pregunten y ¿Para que?, si suena aterrador pero es así, aún hay muchas personas que no ven el beneficio de saber mas de una lengua, y si como yo, vives en Estados Unidos y quieres que tus hijos hablen español, peor. Hay veces en las que todo mundo tiene una opinión al respecto. Lo mejor que puedes hacer en estos casos es ignorar estos comentarios o consejos negativos y enfocarte en las razones positivas de por que  tus hijos si deberían ser bilingües. Te doy algunos ejemplos:

  • Que tus hijos puedan comunicarse con otros miembros de su familia que no dominan el idioma primario de tus niños.
  • Saber más de una lengua le dará a tus hijos más de una ventaja en su vida profesional.
  • Aprender una nueva lengua a edad temprana es mucho más fácil que cuando son adultos.

8.- Darse por vencido

¡No te rindas! Tal vez sea difícil, o parezca imposible en un principio, pero te aseguro que al final valdrá la pena. Es imposible aprender un nuevo idioma de la noche a la mañana, así que no desesperes si no sucede de esta manera. Para los niños, la comprensión es primordial y viene antes que el habla, ellos necesitan escuchar palabras y frases constantemente. Si sientes que quieres darte por vencido busca ayuda, hay mucha información en el internet, hay muy buenos blogs a cerca de esto, habla con padres que están haciendo lo mismo que tú, a veces hay centros de lectura en las bibliotecas, haz lo que tengas que hacer pero no te des por vencido, a la larga tus hijos te lo agradecerán.

 

¡Reconócete! ¡Celebra tus logros!

Después que ha pasado algún del fallecimiento de mi madre aún hay momentos en que comienzo como en cámara lenta a volver a vivir nuestras últimas conversaciones y vivencias. Y no importa que haya pasado por esas memorias varias veces ya, cada vez encuentro una nueva enseñanza, un nuevo mensaje y el verdadero sentido de sus palabras o de lo que viví los últimos días que pasé con ella. Yo creo que la enseñanza más grande de las muchas que ya he descifrado es la de saber darle valor y celebrar lo que he logrado en la vida por más pequeños o grandes que parezcan estos logros,  aceptar que “Yo”, sí “Yo” he superado lo que jamás pensé superar y llegado a donde jamás pensé llegar, pero siempre soñé. Cuando ella y yo tuvimos nuestra última conversación  después de cinco años de no vernos, de muchos perdones, ella me miró a los ojos y me dijo con una sonrisa, no hay nada que perdonar, no hay nada de qué arrepentirse, yo no hubiera podido ser más feliz por ti como lo he sido estos últimos años, he vivido contigo cada uno de tus logros, he bailado Salsa contigo en cada una de tus presentaciones y me has dado vida, el corazón se me llena de orgullo al saber que primero para ti esta el dar, que tienes ese corazón que se preocupa por concientizar, por cambiar esquemas, por ayudar a cambiar vidas y comenzar una organización de ayuda para las mujeres junto con otras mujeres igual que tu es prueba de que hice algo bien en la vida, que dejo en ti la semilla correcta, verás, yo siempre pensé que no hacía nada bien o que no hacía lo suficiente, viví sintiéndome inútil, que nunca hice un buen trabajo, hasta poca cosa, y al verte a ti y a tus hermanas hoy se que lo logré. ¡Que hice algo bien! Hoy, llena de felicidad veo el fruto de mi trabajo.

Me tomó de la mano y me dijo, hoy me puedo ir tranquila y feliz de saber que haz llegado donde siempre debiste estar, al lugar que perteneces, aún te queda mucho por conquistar, haz descubierto que tus capacidades no tienen límites. Eres una sobreviviente y una guerrera.

Tengo que confesar que con tantas emociones en ese momento no comprendía muy bien su mensaje. Y después pensaba. ¿A qué se refiere? ¿De qué habla si yo tengo una vida normal? No soy una celebridad, ni millonaria. Pensé, bueno, es que es mi madre y me quiere…

Cuando meses después comencé lentamente a hacer un recuento de mi vida para poder entender el mensaje, me di cuenta de lo que hablaba. Soy sobreviviente de abuso sexual y violación de muchos años en mi niñez y adolescencia, y de violencia doméstica cuando tuve mi expareja. Te parecerá un poco extraño que no me califique como víctima de estos hechos, y es que verás, hace muchos años decidí de manera consciente erradicar esta palabra de mi mente y de mi vida. Cuando pasas por estas experiencias es difícil tratar de comprender, reconocer, enfrentar, aceptar,  y decir sí, me pasó a mí, sí, yo lo viví, hablar de ello y ayudar a crear conciencia en otros, porque desgraciadamente esto pasa todos los días.  Hoy me da gusto decir, sí, me pasó a mí y lo superé, pensarás, claro, como si fuera así de fácil, lo sé, y no lo es, lleva años de introspección, de ayuda, de mucho perdón, de aceptación y aprendizaje, de lágrimas y alegrías, pero se puede. Aun tengo momentos de oscuridad más se como manejarlos y salir de ellos, gracias a esto hoy soy una superviviente.

Cuando me casé por primera vez hace mas de 17 anos decidí enamorada de la vida, mi pareja y mis ilusiones en mudarme a los Estados Unidos de Norte America, dejé mi familia, casa, amigos, todo, como muchos en busca de un futuro mejor y una mejor relación de pareja. El futuro económico iba más o menos pero el de pareja, bueno pues a los 2 años de llegar a este país me convertí en madre soltera  y por muchos años,  fuí el único sustento y apoyo de mi hijo, hubo momentos muy  difíciles, de muchas preguntas sin respuesta, de enfermedad, de hospitales, de soledad, pero de mucho aprendizaje y crecimiento, a pesar de todo esto sabía que había una fuerza motora que me hacía levantarme cada día con la frente en alto y el corazón al 100%. Algo que tengo que reconocer es que la vida siempre ha puesto ángeles guardianes disfrazados de amigas/os y con ellos a mi lado pude salir adelante.

Después de mi divorcio, en bancarrota y después de perderlo todo, bueno no todo, nos quedamos con nuestra ropa, dos camas, una tele y un sillón, y vivir algunos dias en mi carro con mi hijo, mis amigas me ayudaron a salir adelante, poco a poco y con esfuerzo todo empezó a mejorar, comencé uno de mis sueños más grandes que era bailar, decidí no escuchar a los que me decían que ya no era yo una jovencita, ¿que cómo? ¡si era yo mamá! ¡Si el bailar no es de mujeres decentes! Que ningún hombre me iba a tomar en serio. Decidí escuchar a mi corazón e inscribirme a una academia de baile y bailar la música que hacía a mi alma vibrar, la salsa. Comencé a tomar clases, a entrenar y después de un tiempo a hacer presentaciones, con ellos aprendí a dejar los miedos atrás, a conocer lo que puedes lograr con constancia y dedicación, a que te puedes caer una y otra vez pero te levantas y lo vuelves a intentar, a dejar ir, a saber que no puedo controlarlo todo, mi hijo de entonces 6 años, me acompañaba a mis prácticas y sin pensarlo en esos momentos le estaba enseñando a creer en sus sueños, a levantarse después de caer, a volver a intentarlo. A aprender que los errores son parte de la vida y de nuestro crecimiento como seres humanos. Ese día decidí darme el regalo del baile y de la música y con ese regalo llegaron muchos más, conocí a personas que se convirtieron en mi familia, que amaron a mi hijo tanto como yo y que siempre creyeron en mí , seguí bailando y hoy el baile forma parte de mi vida, me convertí en instructora de baile, directora de mi propio grupo y sigo haciendo presentaciones con grupos locales en congresos y festivales.

Después de tres años, bailando Salsa conocí al que sería el amor de mi vida, a mi apoyo más grande y a la persona que me ha ayudado a crecer y enfrentarme a mis demonios internos, pude ver por primera vez y sentir con claridad lo que de verdad es el amor, y no el romántico de cuento de hadas sino el del mundo real, el que no se rinde ante las adversidades, el que te hace ver lo mejor de ti aunque a ti te cueste verlo, el que te ayuda a limpiarte esas alas rotas y las reconstruye con amor y constancia y te dice ¡vuela! El mundo es tuyo! Vuela tan alto y tan lejos como puedas y quieras… El amor que te respeta, que te da libertad. Él tomó a mi hijo de la mano y desde ese día jamás lo ha soltado, con él he aprendido a ser mejor madre, a saber el valor del trabajo en equipo, a entender cosas de mi y de mi hijo que de otra manera nunca hubiera entendido.

 Después de un tiempo la vida me da otro gran regalo, la  llegada de mi hijo menor y con él mi vida cambia por completo, sufro de depresión post-parto y la única salida, según los doctores eran los antidepresivos, con este diagnóstico me enfrento a uno de los miedos más grandes en mi vida, ya que mi madre vivió en depresión por muchos años y fue presa de los antidepresivos hasta sus últimos días, con ella viví en carne propia lo que es vivir con una madre en depresión. Aprendí mucho a cerca de esta enfermedad. Después buscar alternativas que me sacaran de esa nube gris donde vivía encontré mi mejor medicina en el ejercicio, aprendí a comer saludable y lo combiné con lo que más amaba, bailar así que me convertí en instructora de Zumba®y me certifiqué en varias de sus especialidades. El ejercicio y la música me ayudaron a ver la vida de diferente manera y disiparon la nube gris. Comencé a trabajar como instructora con una organización sin fines de lucro y día a día veía a muchas mujeres que como yo, luchaban, bailaban, se reían y me contaban sus maravillosas historias, todas eran como la mujer maravilla, historias increíbles de mujeres guerreras, todas ellas dignas de un libro, al escucharlas en cada una ellas encontraba algo en común, ninguna veía ni valoraban sus logros, lo que habían superado en la vida, lo que las hacía únicas.

Años mas tarde, la vida pondría en mi camino a mujeres que compartirían mi sueño y mi visión en esta vida de ayudar y empoderar a otras mujeres y formamos una organización sin fines de lucro de la cual soy  co-fundadora y me encargo de su difusión, todas estas mujeres trabajan de noche y de día por sus familias y por esta noble causa, una vez más en las actividades de nuestra organización me vuelvo a encontrar con más mujeres maravillas, que como super héroes hacen hasta lo imposible por proveer, estudian, madres solteras, trabajan dos trabajos, tienen maestrías, doctorados, son empresarias, asesoras, en fin tantas maravillas, pero igual con algo en común, y saben que es este algo en común, la enseñanza que me deja mi madre, el que no le damos valor a lo que hacemos, a lo que hemos logrado, a lo que hemos superado y nos ha hecho llegar a donde estamos. Todas/os somos sobrevivientes y con lo aprendido y superado llegamos a ser SUPERVIVIENTES, ¡somos guerreras/os! Todos hemos superado y logrado mucho en nuestra vida…¿tú lo reconoces? ¿sabes de lo que te estoy hablando? ¿lo valoras?

Amarte-a-ti-misma

En este mundo que va tan deprisa y que a veces nos exige casi ser perfectos y siempre felices, que nos pone fotos y videos por todos lados de super mamás con cuerpazos y 4 hijos, de mamás que son empresarias, que viajan, que trabajan, que tienen doctorados, hablan 5 lenguas etc, matrimonios o relaciones “perfectas”, hijos “perfectos”, parece que lo que hacemos, hemos hecho, o superado no es nada. Nos sentimos sin sentido. Cuando te platico algunos anécdotas de mi vida no es para alardear, o como dicen en mi tierra echarme mis guayabazos, o para que digas ¡WOW! o ¡pobre! o tal vez digas bueno ¿Y?,  no, es por que espero que en algunos de estos anécdotas te detengas un poco y digas, yo he pasado por lo mismo, yo me he sentido igual, soy  superviviente, un/a guerrera/o, pero sobre todo que valores donde estás ahora y sepas que estás en el lugar adecuado, en donde debes estar, por que al final del día, mañana si te lo propones puedes estar en un lugar mejor. ¡Por que ya lo haz hecho! ¡El día de hoy reconócete! ¡El día de hoy date el valor que mereces! ¡El dia de hoy celebra tu existencia! Mírate al espejo y di a esa persona que ves reflejada cuán orgullosa estás de que pasaste un examen, de que te salió ese platillo que tanto querías, de que te ascendieron en el trabajo, de que dejaste una relación tóxica, de que tuviste el valor por ti y por tus hijos de dejar una relación de abuso, porque venciste al cáncer, por que eres madre o padre soltero/a, por que tu hijo/a dió con tu ayuda sus primeros pasos, por que aprendió a escribir, porque entró a la Universidad, por que ¡HOY decidiste ante todo y todos luchar por ti!

En fin, ¡por todo lo que haz logrado! Hoy tanto tú como yo hemos ganado y vencido batallas y por eso ¡te felicito! Ahora te invito a abrazarte, a reconocerte, y ¡a valorarte! No esperes, como la historia de mi madre, hasta tus últimos días para darte cuenta de cuan valiosa/o has sido. De los logros tan maravillosos que has tenido en tu vida. ¡Celebra tus pequeñas victorias! ¡Todas cuentan y cada una de ellas te hace única/o!

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Es bueno decir No

no signHace poco tiempo conocí a una señora en la sala de espera de mi doctor, ya saben sentadas allí esperando ser llamadas para nuestra cita. Ella era muy agradable, simpática y platicadora, asi que como decía mi abuela, ni tardas ni perezosas comenzamos a entablar una conversación, me decía que tenía tiempo con problemas de colon y que no encontraba como controlarlo, que ya tenia varias veces yendo al doctor, con tratamiento y nada, y tampoco tenía nada grave, o al menos eso decían los resultados de los exámenes médicos. Seguimos con la plática y mientras platicabamos recibió tres llamadas telefónicas, los hijos, y una comadre, todos pidiéndole favores y a todos les decía que claro que con gusto. Cuando colgó con cada uno de ellos medio me contaba a cerca de los favores que le pedían. El hijo mayor le pidió que pasara por los nietos porque iba a llevar a su novia al cine. Otro hijo le pidió dinero por que no tenía para completar para pagar la renta y la comadre que quería que le ayudara a hacer unos tamales para una actividad de la iglesia. La señora me decía, y yo no tengo tiempo y sabe, ni quiero, yo ya tenía planes, y eso de los tamales es muy tardado y mi espalda ya no aguanta como antes y ni dinero tengo para ayudarle a mi hijo pero pues, ¿cómo les digo que no? Me quedé escuchando un rato y veía como la cara de alegría que tenía al comenzar nuestra plática ya era mas de preocupación y cansancio. Le dije, ¿me permite hacerle una pregunta? Me contesto, ¡claro! Le dije, ¿por qué no les dice simplemente que no?, que la verdad no puede, que esta cansada y ya. Se me quedó viendo con unos ojos enormes y me dice no se crea, si lo he pensado, pero siempre que trato no puedo, me siento mal,  no se me da el decir que no. Le dije yo no soy doctora, ni tengo títulos de medicina ni nada, pero yo diría que allí están muchas de las raíces de sus dolencias, porque al decir siempre que sí, usted interpone las necesidades de otros primero que las suyas, los deseos de otros antes que los suyos y sobre todo la paz y la felicidad de otros antes que la suya. Me dice, sabe que si es cierto, pero así me enseñaron, así fuí desde niña y mi mamá me decía que siempre fuera servicial y acomedida, que no fuera yo grosera.

Le dije claro que no es malo el ayudar y el apoyar a la gente, pero nunca a cambio del bienestar de uno mismo, le hablé un poco de lo que he aprendido de inteligencia emocional, se me quedó mirando y me apretaba la mano, la llamó el doctor y me dió un abrazo. Cuando salí de mi cita ella me estaba esperando sentada donde estábamos conversando y me dijo, gracias por ayudarme, por abrirme los ojos,  le llamé a mi hijo y le dije que no tenía dinero para darle y ¿qué cree? El como que se molestó, y me dijo que a ver cómo le podía hacer que él no tenía a nadie, y le dije que ya era un adulto que lo arreglara él. Y sabe..¡me siento tan bien! Comenzó a reír, y me dice sabe me sentía como el Pípila siempre cargando la piedrota en la espalda y como que, ¡ya empecé a quitármela! Le dije, ¡la felicito! Y me da gusto el saber que se siente bien y que ha dado este primer paso. Estará de mas decirles que intercambiamos teléfonos y la he visto algunas veces después de ese día, me contó que su hijo mayor le había dejado de hablar por unos meses por que ya no quería cuidarle a los hijos de fin de semana para que se fuera de fiesta o con la novia, pero que le dijo que estaría allí para ellos siempre y que si era por motivos de trabajo contara con ella. Me dijo, ahora ya me habla y me lleva a los niños cada fin de semana sólo de visita y algunas veces los cuido cuando el sale tarde de trabajar o yo quiero pasar tiempo con mis nietos. La ví más radiante, contenta, más delgada y me dijo que sus dolores de colon habían casi desaparecido y que había comenzado a comer mejor y a hacer ejercicio en el tiempo que ella creía que no tenía pero que le dedicaba a los demás. Me dijo, no sabes que bien me siento, como si fuera otra…Y eso es precisamente lo que ella experimentó, ella ya era otra, y esa otra se preocupaba por sus necesidades, deseos y sobre todo su tiempo. Se supo dueña de sí misma.

Esto me hizo pensar en las miles de veces que yo también me sentí en el mismo lugar, y es que a veces fuimos criados de esta manera, yo sobre todo como mujer, para servir, para ayudar, para poner nuestras necesidades, deseos e inquietudes en un segundo plano. A veces el decir NO es terapéutico, aquí te voy a explicar por qué.

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Al saber decir que no, utilizas tu inteligencia emocional

Un “no” de manera respetuosa, bien argumentado y en el momento preciso, puede ser increíblemente bueno para tu salud.  Somos muchas las personas que no nos atrevemos a contrariar a nuestros amigos, familiares, nuestras parejas y a nuestros superiores en el trabajo. Hacer un favor, cumplir una exigencia o una demanda de trabajo, o satisfacer ese deseo de uno de nuestros amigos es algo que no nos cuesta mucho hacer en un momento dado. Pero ¿Qué ocurre cuando esas demandas atentan contra tus propios valores, contra tus propios principios y necesidades? Es ahí donde aparece el problema, y debemos darnos cuenta de ello.

Pongamos el ejemplo de mi amiga, sus hijos le pide favores constantemente en cuestiones que son responsabilidad de ellos, de ser adulto y parece que ellos no tienen problema alguno con esto. O más aún, piensa en esas parejas exigentes que solo son capaces de percibir su propio universo sin ver a sus compañeros/as; personas tóxicas que nos quitan la energía, el espacio propio e incluso nuestra autoestima.

El “no saber decir un NO a tiempo”, acabará trayéndote problemas de estrés, ansiedad y cómo no, una gran frustración. ¿Qué tal si empezamos a reaccionar hoy mismo?

¿Y cómo aprendo a decir que no día a día?

Bueno esto no es algo que llega de la noche a la mañana, pero es un proceso que puedes empezar hoy mismo. Este es un ejercicio que beneficia tu salud, asi como salir a caminar, tomarte el tiempo de hacer ejercicio, comer saludable y sobre todo cuidar tu salud emocional.

Aquí te van unas claves sencillas:

1.- Reconoce tus límites:

Cada uno de nosotros tenemos una serie de valores, principios y necesidades primarias o esenciales que nos definen, que nos dan identidad. Tu tal vez puedes ser de las personas que creen y aman la libertad personal y el respeto. Digamos que tienes por ejemplo una tiene una pareja que te controla todo el tiempo, no te permite relacionarse con amigos, hasta con tu familia, estas enfrentándote a uno de tus valores y necesidades esenciales o primarios, esta confrontación de la misma forma que las disputas que tenemos con otros nos dejan una sensación desagradable, escucha a tus corazonadas, esa voz que te dice que algo no está bien, tú sabes en el fondo cuando sientes que algo está violando tus principios o valores.

2.-Saber decir que no, es un ejercicio diario:

Puede que hoy te ofrecieron unos tamales y estas a dieta, además ni te gustan y por no batallar o hacer sentir mal a los demás terminas llevándotelos. Te ofrecieron entrar a una tanda. Te ofrecieron unos productos naturistas buenísimos que solo te iban a costar un porcentaje mínimo de lo que en realidad cuestan, no los quieres, no estás interesada/o en el producto y también terminas comprándolo. Esto no es bueno, porque seguramente después te has sentido mal, con culpas, hasta enojada contigo misma/o.

Son cosas insignificantes, lo sabemos, pequeñas cosas que, por así decirlo, ponen a prueba en nuestro carácter. ¿Qué te parece si hoy mismo empiezas a hacer lo que verdaderamente quieres? Dentro de unos límites y un equilibrio, es esencial que sepamos defender nuestras propias ideas, nuestro propio pensamiento y nuestro propio criterio. Por ejemplo, si hoy no te apetece quedar con esa amiga para ir de compras, dí simplemente la verdad. No tengas miedo de parecer egoísta o desinteresada, diciendo lo que sientes y piensas te mostrarás como una persona íntegra y sincera que vive en equilibrio consigo misma.

3. Concientízate de que tienes voz, voluntad y derechos

Debemos tener claro, si tenemos miedo a decir la palabra “no”, muchas veces acabaremos siendo el títere de terceras personas y dejaremos en manos de otros nuestro propio destino. ¿Sabes por ejemplo lo que ocurre cuando nos guardamos nuestras propias emociones? Nuestro cuerpo se enferma, aparecen las migrañas, los dolores musculares, nos bajan las defensas, nuestro sistema inmunológico se ve afectado, vienen muchas enfermedades gastrointestinales, se elevan los niveles de cortisol en sangre y enfermedades cardiovasculares. ¿Vale la pena el vivir de esta manera? En absoluto, tenlo claro y atrévete a decir “NO” a tiempo.

Pero eso sí, debe ser un no bien argumentado. “No quiero hacer esto porque me hace daño y atenta contra mis valores.” “No puedo permitir esta conducta que hace que me sienta mal y daña mi autoestima, porque pienso que estás siendo egoísta conmigo”. No se trata solo de alzar un “no” rotundo y seco, explica donde tienes tus límites y por qué es importante.

Si quienes están a tu alrededor conocen aquello que te define, que necesitas, deseas y que no puedes aceptar, estarás “marcando un territorio claro” y te respetarán más. Habrá ocasiones tal vez en las que no comprendan tus explicaciones por más claras que estas sean, que esto no detenga tu avance, no todas las personas entienden y aceptan que debes poner límites en la vida y que esto es sano. Recuerda que si te callas, bajas la cabeza y cedes, corres el riesgo de que cada día se aprovecharán más de ti. Recuerda, un “no” a tiempo hace milagros por tu salud. Por esa salud emocional que todos debemos aprender a desarrollar día a día. Te aseguro que  aunque algunas veces el comenzar no es es fácil, ¡tú lo mereces! La salud física y emocional se trabaja en cada momento y necesita de tu voluntad y tu determinación.

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